
LA CLAVE : CONFIANZA
El primer trimestre del 2006 aún no ha concluido, la primavera sí que ha hecho su entrada y el Estado Español ha vivido movimientos políticos de gran calado.
Sólo hacen tres años de la acción invasora del bloque aliado, instigada por la Administración y apenas dos desde el trágico 11-M de Madrid. En todo el tiempo transcurrido desde aquella primera acción y los efectos que la misma ha ocasionado no sólo a España sino al mundo entero, el Estado Español ha vivido sus propias vicisitudes más allá de las matanzas del terrorismo integrista.
El partido que gobernaba hasta la primavera del 2004 ha pasado a la oposición y el partido opositor es la que hoy gobierna. El vuelco fue rotundo y si se es sincero, pocos lo esperaban. Sin embargo, lo que cuenta es el Hoy, el presente de España y de la Unión Europea a la cual pertenecemos.
La cumbre de primavera de la Unión se presentaba caldeada por los movimientos económicos que sacuden las fundaciones de las economías estatales de los miembros de la Unión Europea. A pesar de todo, España, con el anuncio de la posible tregua de ETA fue el dentro de atención, más que por el conflicto de la OPA de la alemana E.ON sobre Endesa.
Mucho habrá que analizar a partir de ahora el papel de España en la Unión Europea y el valor que se le otorga al Presidente Rodríguez Zapatero a partir de ahora. Que vayan tomando nota los políticos españoles.
Si cuando tomó posesión de cargo hace dos años, tanto su trayectoria internacional como la nacional aún necesitaban validarse, hoy el Señor Presidente ha mostrado cordura y organización en su empeño de alcanzar algunos de los objetivos que se había fijado. No soy quien para juzgar si ha cometido errores en algunos de los pasos, quizá a causa de las ganas de alcanzar ciertos logros. Sin embargo, habrá que admitir que su tan criticado talante ha servido de algo, el mantener la puerta abierta al diálogo, hasta en temas tan espinosos como es el asunto del terrorismo interno de España.
Después del encuentro de hoy, entre el Presidente y el líder de la oposición, debo proclamar aún más alto lo que siempre he predicado como experto y profesional – “Todo se basa en la confianza”. Si no la hay, no hay ni siquiera un atisbo de esperanza para que fluya la información, mucho menos mantener el diálogo. Es siempre lo mismo, cada cual debe arrancar depositando su confianza en el otro.
A ver si ahora tenemos esa posibilidad nuevamente. A ver si nuestros políticos, sobre todo los líderes de los partidos se centran en confiar en esa pequeña esperanza de paz y de futuro para España en la Unión Europea del Siglo XXI.
El primer trimestre del 2006 aún no ha concluido, la primavera sí que ha hecho su entrada y el Estado Español ha vivido movimientos políticos de gran calado.
Sólo hacen tres años de la acción invasora del bloque aliado, instigada por la Administración y apenas dos desde el trágico 11-M de Madrid. En todo el tiempo transcurrido desde aquella primera acción y los efectos que la misma ha ocasionado no sólo a España sino al mundo entero, el Estado Español ha vivido sus propias vicisitudes más allá de las matanzas del terrorismo integrista.
El partido que gobernaba hasta la primavera del 2004 ha pasado a la oposición y el partido opositor es la que hoy gobierna. El vuelco fue rotundo y si se es sincero, pocos lo esperaban. Sin embargo, lo que cuenta es el Hoy, el presente de España y de la Unión Europea a la cual pertenecemos.
La cumbre de primavera de la Unión se presentaba caldeada por los movimientos económicos que sacuden las fundaciones de las economías estatales de los miembros de la Unión Europea. A pesar de todo, España, con el anuncio de la posible tregua de ETA fue el dentro de atención, más que por el conflicto de la OPA de la alemana E.ON sobre Endesa.
Mucho habrá que analizar a partir de ahora el papel de España en la Unión Europea y el valor que se le otorga al Presidente Rodríguez Zapatero a partir de ahora. Que vayan tomando nota los políticos españoles.
Si cuando tomó posesión de cargo hace dos años, tanto su trayectoria internacional como la nacional aún necesitaban validarse, hoy el Señor Presidente ha mostrado cordura y organización en su empeño de alcanzar algunos de los objetivos que se había fijado. No soy quien para juzgar si ha cometido errores en algunos de los pasos, quizá a causa de las ganas de alcanzar ciertos logros. Sin embargo, habrá que admitir que su tan criticado talante ha servido de algo, el mantener la puerta abierta al diálogo, hasta en temas tan espinosos como es el asunto del terrorismo interno de España.
Después del encuentro de hoy, entre el Presidente y el líder de la oposición, debo proclamar aún más alto lo que siempre he predicado como experto y profesional – “Todo se basa en la confianza”. Si no la hay, no hay ni siquiera un atisbo de esperanza para que fluya la información, mucho menos mantener el diálogo. Es siempre lo mismo, cada cual debe arrancar depositando su confianza en el otro.
A ver si ahora tenemos esa posibilidad nuevamente. A ver si nuestros políticos, sobre todo los líderes de los partidos se centran en confiar en esa pequeña esperanza de paz y de futuro para España en la Unión Europea del Siglo XXI.
